El ecuatoriano revolucionó el partido desde el banco de suplentes al marcar tres goles en apenas 27 minutos y liderar la espectacular remontada de Boca para avanzar a las semifinales de la Copa Argentina
El ecuatoriano revolucionó el partido desde el banco de suplentes al marcar tres goles en apenas 27 minutos y liderar la espectacular remontada de Boca para avanzar a las semifinales de la Copa Argentina